El otro día platicaba de diversos temas con una periodista especializada en telecomunicaciones. Dentro de la conversación me hizo una pregunta muy interesante, era algo más o menos así: “si pudieras pedir un deseo para el sector de telecomunicaciones de México en 2024, ¿cuál sería?”

Aparentemente es una pregunta sencilla, donde se espera que la respuesta se centre en los mismos topos de siempre: conectividad, banda ancha y reducción de la brecha digital. Sin embargo, estos temas se quedan corto ante el desdén sufrido por el país en el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Así que mi respuesta es más compleja. Lo primero que desearía es que todas las leyes relacionadas con el impulso en expansión y adopción de las telecomunicaciones y las tecnologías de información y comunicaciones (TIC) se comiencen a cumplir. Si alguien decidiera no cumplir sus obligaciones legales, pues que sufra todo el peso sancionador de la ley.

También sería parte de mi deseo el que las autoridades federales que lleguen con el nuevo gobierno comprendan el rol neurálgico que tienen las telecomunicaciones y las TIC para el desarrollo y crecimiento económico del país. Que como parte de este entendimiento se nombren a las tres comisionadas que faltan en el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y que desde el gobierno federal se tomen acciones que aseguren el cumplimiento del artículo 6 de la constitución, al generar una estrategia digital nacional coherente con metas cuantificables que permita el funcionamiento de la Comisión Intersecretarial y se dé prioridad a la conectividad en lugar a la recaudación para el fisco nacional.

¿Se imaginan procesos de asignación de espectro constantes y exitosos que permitiesen incrementar la inversión en el mercado y la llegada de nuevos actores al mundo de la tecnología? Soñar no cuesta nada.

Igualmente, como parte de mi lista de deseos, pediría a la nueva presidenta de México que luego de tomar posesión en octubre de 2024 se tome el tiempo de contemplar programas para impulsar la inclusión de cursos sobre TIC en las escuelas públicas mexicanas. Claro que esto presupone la existencia de conectividad suficiente en cada una de las aulas, conexión a energía eléctrica, docentes capacitados, licencias de software y computadores que puedan utilizar los estudiantes. Le recordaría que no podemos hablar de territorios inteligentes, de transformación digital o de economía 4.0 si no educamos a la población. Le sugeriría que aproveche su mandato para trabajar con las universidades para que estas puedan asumir el rol de crear los contenidos y aplicaciones que intentarán resolver problemas que enfrentan diariamente los mexicanos. No es simplemente expandir tuberías por medio de infraestructura de telecomunicaciones es asegurarse de que la sangre digital que representan los datos se esté produciendo localmente.

Asimismo, considerando que la nueva presidenta de México tomará posesión en octubre de 2024, es muy probable que la licitación IFT-12 se planee para después del cambio de gobierno. Esto permitiría al IFT negociar con nuevas autoridades en la Secretaría de Hacienda que podrían estar más dispuestas a apoyar un proceso de asignación de espectro que priorice la conectividad sobre la recaudación de dinero. De no ser de esta manera, seguramente este proceso enfrente los mismos obstáculos que enfrentó durante el mandato del presidente López Obrador.

Finalmente, al hablar con el nuevo equipo de gobierno, insistiría que en la búsqueda de políticas públicas que traduzcan la expansión en cobertura poblacional de servicios de telecomunicaciones en un aumento en la adopción de estos para que de esta forma fuesen respondiendo las siguientes preguntas que han quedado pendientes por demasiado tiempo: ¿Cómo impulsar desde el gobierno estrategias de educación sobre las ventajas de los servicios digitales, apoyadas en aplicaciones de gobierno electrónico que brinden una ventaja concreta a la ciudadanía? ¿Cómo impulsar en las distintas agencias de gobierno una estrategia horizontal de transformación digital y como comenzar a establecer mediante el dialogo con los estados una estrategia publica vertical de transformación digital?

Finalmente, concluiría mi deseo para 2024 con un pedido al gobierno para que estableciera un centro de dialogo enfocado en la innovación y en el emprendimiento con tecnologías digitales que esté compuestos por representantes del gobierno, el sector privado, la sociedad civil y la academia.

One thought on “Imaginando que en 2024 en México la conectividad importa

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