La evolución de las tecnologías inalámbricas en América Latina y el Caribe hace inevitable el cuestionamiento sobre dónde podríamos observar el primer despliegue de la tecnología denominada como 5G en un futuro cercano. Aparentemente inocente, esta pregunta lo que realmente cuestiona es cuantos mercados de la región se encuentran preparados para la llegada de una tecnología que ofrecerá velocidades de transmisión de datos exponencialmente superiores a las que experimenta un usuario móvil diariamente.

El lanzamiento comercial de 5G en América Latina tácitamente implica la disponibilidad de espectro radioeléctrico necesario para colocar la nueva tecnología y un trabajo de previsión de demanda que justifique la expansión de este tipo de red más allá de las localidades comerciales o de hogares con alto poder adquisitivo. Lo anterior debe incluir un precio asequible a la mayoría de los consumidores, dejando atrás las preguntas sobre si existirá demanda para el producto.

Antigua

No obstante, el despliegue de una tecnología como 5G también incluye la disponibilidad de infraestructura que pueda soportar la cantidad de tráfico que debe generar cada antena de esta red. En otras palabras, cuando hablamos de que geografías podrían reunir las condiciones para recibir una red 5G la respuesta podría reducirse en la gran mayoría de los mercados en los grandes centros urbanos que cuentan con gran capilaridad de fibra óptica citadina y enlaces de esta con la red dorsal nacional.

Por lo tanto, metrópolis como San José en Costa Rica, Bogotá en Colombia y Monterrey en México podrían unirse a los siempre candidatos de lanzar una nueva tecnología: Buenos Aires en Argentina, Sao Paulo en Brasil y Santiago en Chile.

Brazil

El desarrollo de 5G debería también significar el incremento en el uso de antenas inteligentes y la proliferación de las llamadas pequeñas celdas (small cells en inglés) en lugares donde pueden reunirse grandes cantidades de individuos como estadios, centros comerciales o plazas públicas. La nueva red móvil tiene que estar acompañada por tecnologías que la potencien su rendimiento, sobre todo en dos aspectos sumamente importantes: la descarga de tráfico y una mayor eficiencia en el uso del espectro radioeléctrico.

Desde la perspectiva comercial, un lanzamiento de 5G debería estar acompañada de ofertas dirigidas a un mundo empresarial, corporativo y gubernamental con soluciones enfocadas en digitalizar los sectores económicos del país con el objetivo de incrementar eficiencias, abaratar costos e incrementar eficiencias. La baja latencia de esta tecnología también crea grandes posibilidades en el mundo de la tele-medicina, energía y logística.

Energia

El lanzamiento de 5G que no considere lo anterior difícilmente podrá justificar un retorno de inversión dentro de un periodo de tiempo razonable pues estaría relegando a esta tecnología a un rol de renovación de servicios al usuario final en un mundo donde las máquinas se están transformando en el cliente más importante y preciado de los operadores.

Regresando al mundo de los despliegues de esta tecnología en América Latina y el Caribe aún queda sin responder cual será el primer desembarque regional de la 5G. La historia reciente nos muestra que cada nueva generación inalámbrica, luego de su primer lanzamiento global, ha reducido sus tiempos de llegada a la región por lo que es de esperar que este fenómeno nuevamente.

Considerando la importancia de la disponibilidad de fibra óptica en esta nueva tecnología enfocar la atención en aquellos mercados con gran cantidad de fibra óptica distribuida a través de todo su territorio nacional, un perfil de usuario dado a adoptar nuevas tecnologías rápidamente, gran demanda local por este tipo de servicios e importantes razones económicas que puedan impulsar una rápida transformación tecnológica. No debe sorprender que sean mercados de menor tamaño como Uruguay o Barbados los que comienzan a sobresalir y posicionarse como ideales para la llegada de una nueva generación inalámbrica.

Uruguay

Sin embargo, antes de identificar mercados donde primero deberíamos ver servicios comerciales de 5G es importante conocer cuáles son los principales mercados de nivel mundial que compiten por los derechos de publicidad de ser pionero en la oferta de esta tecnología. Este exclusivo grupo tiene como miembros a Estados Unidos, Rusia, Corea del Sur, Japón, China y varios países escandinavos.

En el caso de Estados Unidos, sus cuatro operadores móviles nacionales han prometido el despliegue de 5G comenzando en algunos casos en 2017 pero que definitivamente debería estar como parte de su cartera de servicios a más tardar en 2019. De concretarse el cronograma de Estados Unidos, no cabe duda que el primer lanzamiento de 5G ocurriría en el Caribe en los dos territorios no incorporados que posee este país en el Caribe: Puerto Rico y las Islas Vírgenes de EEUU.

Ambos territorios integran una sola región de espectro radioeléctrico en las subastas de este activo por parte de la FCC. Por su alto consumo y demanda, Puerto Rico e Islas Vírgenes históricamente se han posicionado entre los principales mercados de Estados Unidos en la adopción de nuevas tecnología, como se observó en el periodo 2011 a 2012 cuando LTE se integró al vocabulario de servicios de telecomunicación locales.

Puerto Rico

En ese entonces los operadores nacionales de Estados Unidos con operación en ambos territorios incluyeron a Puerto Rico dentro de su primera fase de despliegue de 4G, los otros dos operadores del mercado previniendo la llegada de la tecnología también lanzaron LTE adelantándose a muchos operadores regionales de Estados Unidos en la oferta de esta tecnología. Pensar que un operador nacional de Estados Unidos lanzaría 5G en ese mercado sin incluir en sus primeras fases de despliegue a Puerto Rico y en una fase posterior a las Islas Vírgenes de Estados Unidos es desconocer la dinámica competitiva del sector móvil puertorriqueño.

La llegada de 5G en el resto del Caribe tendría distintas fases, por ejemplo, la Autoridad de Regulación para las Comunicaciones Electrónicas y Postales (ARCEP) de Francia podría influir en el despliegue de la nueva tecnología en sus departamentos de ultramar. Mientras que el modelo económico e importancia que puedan tener para los operadores mercados como Bermuda, Islas Caimán y Barbados los convierte en principales candidatos para poseer una red de 5G, privilegio que comparten con los siempre innovadores mercados de Curazao y Aruba.

Aruba

Una mirada al sur nos muestra a Uruguay como el primer país independiente de América Latina que podría impulsar una estrategia nacional de despliegue de 5G a corto plazo. Claro que esto no presupone que haya lanzamientos “tipo isla” de 5G en centros urbanos, que como se describió anteriormente, reúnen las condiciones necesarias para soportar una red de 5G. Aquí el protagonismo debería recaer en aquellos países que cuentan con universidades trabajando con distintos actores de la industria en el desarrollo de 5G, lo que convierte a Brasil en uno de los principales candidatos para el temprano despliegue de esta tecnología.

Independientemente de cuál sea el primer mercado en lanzar 5G en América Latina y el Caribe, el lanzamiento tiene que viabilizar una mayor digitalización de los sectores productivos y un incremento en el uso de las tecnologías de información y comunicaciones (TIC) en el fomento del desarrollo social y económico de los países. Al final de cuentas la tecnología debe tener un rol incluyente que beneficie a la población, esto no puede lograrse si los países no cuentan con el entorno necesario para su sano desarrollo. Un desarrollo que precisa de personas capacitadas en todo lo relacionado al despliegue y evolución de la tecnología.

Esto último es la tarea a cumplir por los centros de educación superior existentes en la región.

Referencias

Todas las imágenes son de Pixabay.