No es secreto que considero a los cursos masivos en línea (MOOC) como una gran oportunidad para eliminar muchas de las barreras existentes en materia de educación. En el pasado, he señalado como este tipo de cursos podría ser utilizado por universidades u otros centros docentes para complementar los recursos existentes y de esta forma beneficiar a los estudiantes.

Mi pensamiento no es descabellado. La propia Comisión Europea ha hecho estudios para integrar los MOOC en sus iniciativas de educación continua en cursos técnicos para capacitar a un mayor número de personas y poder cubrir la creciente demanda por personal que pueda desempeñar trabajos que requieran conocimiento de programación, manejo de redes sociales y desarrollo de aplicaciones.

En las Américas, ha sido el gobierno de Trinidad & Tobago en el Caribe quien ha liderado de forma oficial la integración de los MOOC en su programa pedagógico para la capacitación de adultos en cursos sobre negocios, emprendimiento, creatividad y tecnología.

 EDx

Ahora el ejemplo de cómo los MOOC contribuyen a reducir distintos aspectos de la brecha de conocimiento que existe en muchos países del mundo se origina en el Medio Oriente. En esta ocasión, ha sido la plataforma EDx creada por la Universidad de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts la que ha llegado a un acuerdo con el Ministerio del Trabajo de Arabia Saudita para ofrecer cursos a jóvenes, personas con alguna incapacidad física, mujeres y habitantes de comunidades rurales.

La idea de esta iniciativa es crear contenido en árabe (ya sea nuevo o traduciendo cursos existentes en EDx) para mejorar el nivel educativo de estos grupos, especialmente en áreas donde tradicionalmente no tienen gran representación como son las carreras técnicas, salud o negocios. Lo diferente de este emprendimiento es que tendría un componente adicional de Investigación y Desarrollo (I&D) para que la capacitación incluya la interacción con nuevas tecnologías.

Saudi Arabia

El acuerdo de EDx con el gobierno saudí es simplemente el ejemplo más reciente de cómo el contenido de esta plataforma MOOC está siendo aprovechado alrededor del mundo. Quizás un mejor ejemplo para América Latina podría ser la iniciativa SocialEdu donde el énfasis se ha centrado en ofrecer contenido y data de forma gratuita, teléfonos inteligentes económicos y el apoyo del gobierno de Ruanda para complementar los MOOC con capacitaciones presenciales. Pero esta iniciativa solo ha sido posible por medio de la cooperación de un grupo bastante ecléctico que cubre todos los aspectos de la conexión y distribución de contenidos y que incluye a Facebook, Nokia, Ericsson, Airtel y el Gobierno de Ruanda.

Para mi es bastante obvio, si tanto en Europa como en África los MOOC son vistos como una gran oportunidad por los distintos gobiernos es hora de que en América Latina los gobiernos comiencen a verlos como una gran oportunidad.