La historia de los servicios móviles en América Latina podría fácilmente resumirse como la historia de la demanda por ciertos tipos específicos de teléfonos celulares por parte de los consumidores en distintos periodos de los pasados treinta años. Los inicios de la masificación de la telefonía móvil se dan luego de la llegada del prepago a las Americas luego de la invención de este modelo por TMN, operador portugués, en septiembre de 1995.

La incepción del modelo prepago al hasta entonces negocio de lujo significó el inicio de la búsqueda de teléfonos cada vez más baratos que le permitiesen a los operadores ofrecer promociones como parte de una estrategia de crecimiento agresivo. En esos momentos donde lo único que importaba era obtener una masa crítica de clientes el precio del dispositivo llegó a representar más del 70% del total de subsidio entregado.

Celulares

Claro que el modelo prepago por sí sólo no era suficiente para impulsar la adopción del servicio en los segmentos de menor poder adquisitivo del mercado. La adopción regional del modelo a cobro el que llama paga fue ese catalítico final que llevó a mercados como Paraguay, Venezuela y Aruba a superar rápidamente el 100% de penetración celular.

Eran tiempos en los que varios operadores en la región quisieran emular demasiado tarde la estrategia de crecimiento vía disponibilidad de teléfonos. Un error de querer comprar participación de mercado regalando celulares en entornos donde la penetración ya había superado el 80% de la población. Aunque de la experiencia ajena pocos aprenden y casi diez años más tarde, alguno que otro operador más atrevido complementó el regalo de dispositivos con el de televisores, MP3 o radios.

Smartphone

Con la llegada del nuevo siglo, se pensaba en la era de los datos. Atrás quedaban esas redes analógicas que tantos dolores de cabeza causaron a las unidades de negocio antifraude de los operadores móviles. Ahora la apuesta era por sistemas digitales más seguros en un ecosistema totalmente fragmentado y enfrentado entre las tecnologías con mejores economías de escala y la de mejor funcionamiento.

Nuevamente el teléfono es quien decide la batalla, al tener mejor economías de escala la tecnología inferior en ese momento también contaba con una mayor variedad de teléfonos a bajo costo. Esto se traducía en millones de dólares ahorrados en subsidios. Lo importante era entregarle al cliente el aparato bonito, aquellos llamados modelos “aspiracionales” donde el dueño se podría sentir parte de un segmento de la sociedad ajeno a su realidad.

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Lejos quedaban las anécdotas de llegar a un lugar y encontrar a una persona ensimismada en una conversación para que por arte de magia, mientras se reía de algún chiste que le acababan de contar, le comenzara a sonar su teléfono celular. Ahora lo importante era ver con que aplicaciones podríamos facturarle a los clientes por usar servicios de datos. Eran los últimos días de un iMode que no supo sobrevivir a la innovación ni subsistir fuera de su mercado de origen, Japón.

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No pasó mucho tiempo para que el comienzo de la saturación de líneas para que los consumidores desearan obtener un teléfono chico, mientras más diminuto parecía ser el teléfono más demanda s esperaba generara entre los consumidores. Así, en este afán de búsqueda por algo diminuto es que surgen los teléfonos de tapa o tipo concha. Fue tanto el éxito de ese modelo que su presencia en el mercado duró varios años. ¿Quién pudo sobrevivir esta época sin haber tenido en sus manos un StarTAC o un Razr?

RzorFinalmente, las redes móviles comenzaron a funcionar entregando altas velocidades de conectividad a Internet lo que llevó a una nueva reformulación de los hábitos de los usuarios. El tiempo de los teléfonos pequeños había muerto, ahora lo importante es el tamaño de la pantalla y la capacidad de memoria que albergue el dispositivo. Poco a poco los botones fueron desapareciendo dejando a su paso una pantalla táctil de fácil uso.

Esto significó una estocada de muerte para empresas que no supieron migrar hacia este nuevo mundo donde todo se hace de manera táctil y lo importante es cuan delgado sea el dispositivo. También significó una reacomodación de los procesos de manufactura de dispositivos. Así pues la desaparición de algunas empresas y el surgimiento de otras significó en una nueva geografía de exportación de teléfonos en donde los dos principales mercados de la región vieron desaparecer fábricas ensambladoras de dispositivos.

Ahora casi todos los modelos se ven igual y las diferencias son muy pocas o pasan inadvertidas. También hay que decir que el quiebre con el pasado no se da por algo fortuito, es un quiebre que ocurre gracias a que el teléfono había dejado de existir para ser reemplazado por un computador de mano que usualmente es reemplazado cada 18 meses.

Statista

Millones de Celulares Producidos en China

Lo interesante de estos nuevos computadores llamados teléfonos inteligentes es que cada vez los vemos por más lugares. La influencia china en la manufactura y distribución de gran parte de los dispositivos que se utilizan a nivel mundial no puede ser subestimada:

  • Según cifras de Statista, durante el 2017 en este mercado se fabricaron cerca de 2.027.290.000 teléfonos celulares.
  • Según cifras de la GSMA Association a marzo de 2018 había 8.752.048.582 de líneas móviles en el mundo.

Si se admite una tasa de deserción anual promedio de 3% global, y considerando el impacto que podría tener el mercado secundario de teléfonos celulares, el planeta precisa que se coloquen a la venta alrededor de 2.800.655.546 teléfonos celulares durante el 2018 para poder mantener el mismo nivel de líneas que observamos en marzo de 2018. En otras palabras, China produce celulares que atienden alrededor del 72% de la demanda global de este tipo de dispositivos.

Es por tal razón que cualquier política que pueda afectar las exportaciones de ese país al resto del mundo podría tener consecuencias peligrosas en el grupo de los consumidores con menor poder adquisitivo al enfrentar precios más altos. Dicho de otra manera, hay caprichos que salen caros.

Referencias

Las imagenes de Pixabay.