Cada vez que abrimos la página de un periódico encontramos a algún evangelista recordándonos como el futuro es digital. El mañana se edificará como realidad disruptiva de conceptos arcaicos para centrarse en la eficiencia: mayor productividad a menor costo.

Esa cuarta revolución industrial donde el debate principal no contiene obstáculos físicos sino una muralla conceptual entre lo ético y su antítesis. La privacidad para entonces tendrá una definición lejana de su significado durante gran parte del Siglo XX. La impresión de tejido humano para trasplantes dejará de limitarse a laboratorios de presupuestos millonarios.

CAPE TOWN ADDERLEY STREET FESTIVE LIGHTS 2008

El Cabo, Sudáfrica

El futuro es digital y no me refiero a su prehistoria de transmisión de datos o desarrollo de contenidos. La inteligencia artificial en muy pocas décadas será imprescindible, la robótica cada vez obtendrá más usuarios y muchos de los elefantes blancos de la bolsa comenzarán a dar señal de agotamiento y defunción. La modernidad tendrá otro matiz.

Ante esta posibilidad, hay días en los que simplemente desearía que se le diese más importancia a la historia en las escuelas. Resucitar a Gauguin para que pregunte en voz alta ¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿Hacia dónde vamos?

Haiti

Citadelle Laferrièrem, Haití

Recordar que el presente de monedas encriptadas surge como consecuencia de un sistema de intercambio de dinero que se origina, por medio de una plataforma llamada M-Pesa, en uno de esos lugares que el supuesto líder del mundo libre bautiza como países de mierda, hablo de Kenia. El ingenio local en conjunto con iniciativas internacionales colaboró hasta lograr crear la primera red de transferencias bancarias de remesas que luego eran utilizadas para pagar servicios básicos y comprar comida.

Mientras M-Pesa ha extendido su éxito a otros países de mierda del continente africano, hay gobernantes que son tan incompetentes que no saben cómo lidiar con los 41 millones de sus conciudadanos que viven en la pobreza.

Nairobi

Nairobi, Kenia

Desearía ensañarme con la historia para repasar tiempos pasados y que estudiar a quienes estuvieron antes. Saber que en su momento fueron los miembros de esa nación de mierda llena de esclavos sublevados contra Francia quienes apoyaron y dieron refugio a un navío de las colonias rebeldes cuando este era perseguido por su enemigo imperial. Pensar que esas fuerza protegidas por Haití con el paso del tiempo tendrían que soportar la humillaciones de aquellos que había defendido.

Quisiera que la historia tuviese el mismo reconocimiento que las ciencias e ingenieras para que con un cálculo matemático me dijeran la inversión total que durante siglos hizo el Imperio Romano para dar pan gratis a todos sus ciudadanos en Roma. Un imperio que tocaba lugares de mierda como Marruecos, Egipto, Túnez, Argelia y Libia pero que lograba alimentar a sus ciudadanos.

Cairo

Cairo, Egipto

Pero no, la historia no es relevante. Lo importante son los hechos alternativos que van creando verdades fácilmente engullidas por un pueblo que no piensa. Vivimos en un mundo donde es posible implantarse un chip debajo de la piel que contenga toda nuestra información, desde dirección residencial e historial médico hasta la billetera que pagará por los víveres acabados de comprar en la tienda de la esquina.

Si la historia fuese relevante, recordaría el asesinato de un sacerdote de apellido Romero por hablar en contra de la pobreza, la injusticia y la tortura. ¿Cómo recordar a un ser tan trascendental internacionalmente si para un grupo de supremacistas blancos, él se limitaba a ser otro potencial inmigrante de un país de mierda?

Luanda

Luanda, Angola

No obstante, hay que hacerse responsable de la realidad y dar valor a palabras cuando provengan de un interlocutor inteligente. Por ahora, al mundo libre le han secuestrado su liderazgo para colocar a un depredador sexual a cargo de tomar decisiones que impactarán rotundamente el desarrollo de la cuarta revolución industrial.

¿Riesgo? Que la hemorragia de expertos universitarios regale el liderazgo digital a otros.

Seguro que más de un país o colonia de mierda se estará riendo.

Referencia

Imagen de Pixabay.  La imagen inicial es de San Salvador, El Salvador.