Hace ya más de un año que se publicó en The Guardian la primera de las filtraciones de Edward Snowden sobre la violación sistemática a la privacidad efectuados por agencias de gobierno de los Estados Unidos y otros países. Durante este tiempo, el gobierno estadounidense ha adoptado medidas para tratar de revertir el deterioro a su imagen nacional e internacional causado por las revelaciones de Snowden.

Una de las primeras medidas adoptadas por la administración del presidente Barack Obama toma lugar a las pocas semanas de la publicación de las filtraciones de Snowden, en junio de 2013, cuando ordena a la Oficina del Director Nacional de Inteligencia (ODNI) revelar los pedidos de información que le ha hecho el gobierno estadounidense a empresas de Internet y telecomunicaciones. El primer informe de transparencia de la ODNI fue publicado en 26 de junio de 2014 e incluye material que fue desclasificado tres días antes, el 23 de junio de 2014.

ImagenLo interesante del estudio es que permite conocer a más detalles como se aplica en los Estados Unidos el “Foreign Intelligence Surveillance Act” o Ley de Vigilancia de la Inteligencia Extranjera pues los pedidos de información se desglosan según los distintos parámetros definidos por esta ley. De forma agregada, en el 2013 hubo 1.899 pedidos de información sustentados en la seguridad nacional que se tradujeron en información sobre 90.601 entidades.

No obstante, la información revelada en este primer informe ofrece muy pocos detalles del alcance de los pedidos de información hechos durante el 2013. El principal problema del informe es el sistema de clasificación de los pedidos en varias categorías. Si procedemos a definir lo que para las agencias de seguridad nacional se considera un “target” u “objetivo” observamos que el término es excesivamente ambiguo lo que hace que cualquier dato estadístico que se le otorgue solo tenga un valor simbólico.

Según la definición que provee el reporte, cuando se habla de “objetivo” se incluye los pedidos de información sobre un individuo, a una organización compuesta de varios individuos o a un gobierno extranjero. En otras palabras, el dato numérico ofrecido no tiene correlación alguna con el número de individuos que finalmente fueron investigados. Asimismo, no se hace una separación entre los pedidos a ciudadanos de Estados Unidos y aquellos hechos a extranjeros.

 Pedidos de Información FISA

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  Fuente: ODNI

 

Otra clasificación que se hace bajo los parámetros estipulados por FISA es el de “business records” o expedientes de negocios. Este pedido se hace cuando es necesario obtener información de un “tópico especifico”. En esta sección el reporte hace una clara diferenciación entre el número de solicitudes hechas para acceder a estos expedientes – 178 – y el número de entidades (ej. individuos, organizaciones, etc.) que se vieron afectadas, 843.

La última sección del breve reporte hace la distinción entre lo que es un “National Security Letter” (NSLs) o Carta de Seguridad Nacional y el número de “requests” o pedidos de información que ha hecho el gobierno durante el 2013. Nuevamente, los NSLs pueden referirse a una organización o a un individuo por lo que una sola NSL puede contener varios perdidos de información. El problema es que varios pedidos pueden corresponder a un mismo individuo o uno solo puede referirse a más de un individuo. El total de NSLs emitidos durante el 2013 es de 19.212 que se tradujeron en un total de 38.832 pedidos de información a las empresas.

Conclusión

El esfuerzo del gobierno de los Estados Unidos para incrementar la transparencia es un signo positivo para toda la ciudadanía de este país así como para todos los extranjeros que de alguna forma u otra acceden a redes de Internet y telecomunicaciones bajo jurisdicción estadounidense. Sin embargo, el primer reporte de la ODNI aporta muy poca información a la discusión de la vigilancia gubernamental al proveer números que al final de cuentas carecen de valor pues cada unidad contabilizada puede lo mismo referirse a un individuo o a mil.

   Total de NSLs Solicitados a AT&T, 2013

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   Fuente: AT&T

 

Por otra parte, el reporte no agrega mucho valor a la información pública que ya ofrecen empresas como Verizon o AT&T. Estas empresas publicaron que durante el 2013 recibieron entre 1000 – 1999 NSLs en el caso de Verizon y 2000 – 2999 en el caso de AT&T (correspondientes a 4000-4999 cuentas de clientes). La explicación del por qué estos operadores ofrecen solo un rango de los pedidos de información recibidos la brinda Verizon al aclarar que “no han recibido autorización [del gobierno] para indicar el número exacto de NSLs recibidos”.

Solo queda esperar para ver si la segunda edición del reporte de la ODNI ofrece más información de utilidad. Lo que me queda claro es que las mejoras a este informe serán muy lentas debido al recelo de las agencias de seguridad nacional de Estados Unidos. Hasta que esto no suceda el valor de estos reportes será anecdótico.