El acceso a las noticias por medio del Internet puede crear hábitos de consumo de información que son poco recomendables para quienes desean tener un panorama amplio sobre lo que sucede en el mundo. La facilidad con las que se puede contactar con personas de gustos o forma de pensar similar a la propia hace que cada vez más personas se enfoquen en consumir noticias de aquellos lugares que reflejan una visión del mundo cómoda.

Mientras esto sucede, aquellos medios noticiosos que se atreven a cuestionar nuestras creencias comienzan a ser, en el mejor de los casos, ignorados. Usualmente se convierten en el objetivo de ataques verbales de quienes no comulgan con la información que difunden. Inmediatamente el imaginario colectivo los hace parte de una conspiración. Por medio de noticias se intenta controlar al país, alejarlo de la democracia y todo aquello que en una ocasión lo hizo grandioso.

Racismo

Entonces, animados por politiqueros inescrupulosos, comienzan a radicalizarse y añorar un pasado ficticio donde ellos y sus semejantes tendrían una mejor vida que la actual. Precisamente en este momento es que puede surgir un auto-cuestionamiento que tiene como objetivo identificar qué elementos contribuyeron al deterioro de su prosperidad. En qué punto de la historia se quebró la grandeza para dar paso a un mundo hostil comandado por quienes no los representan.

Desafiar creencias con datos y evidencia es baladí. Intentos infructuosos de quienes como un cáncer quieren apropiarse de todo aquello que sus antepasados expropiaron a los inferiores. Usan libros para destruir símbolos de un sur con sangre de azúcar y lágrimas de algodón.

Confederate Statue Removed

Alguna voz desde un podio les recordará que todo estuvo bien hasta que llegaron los otros, aquellos con apariencia distinta, con un acento extraño y costumbres incomprensibles. Esos extranjeros que como sanguijuelas comenzaron a chupar todos los beneficios del estado, fastidiando a los descendientes de los colonizadores iniciales. Los otros son culpables de la destrucción de símbolos, de los martillazos al rostro del General Lee, de la defenestración de sus ídolos y la tácita prohibición de ese trapo naranja estrellado que llaman bandera.

Lo que comenzó como una cómoda búsqueda de ideas idénticas lleva a muchos a ese punto donde los prejuicios son justificados por quienes piensan igual. Más aún si uno de esos que rezan sobre alfombras, o que comen frijoles en otro idioma llega a cometer la osadía de un crimen. En esa ocasión sirven para demostrar la maldad e inferioridad de toda una religión o toda una región.

Mexico

No hay explicación coherente que convenza a los que viven en un mundo donde la cantidad de melanina en la piel sea suficiente para juzgar demencia o terrorismo.

Nunca alguien como ellos, en sus sanos cabales, sería capaz de planear una masacre. Son víctimas de las circunstancias, inocentes culpados de la fechoría por alguno de los otros. Esos otros detestables de piel oscura que cometen masacres e inmediatamente son tildados de terroristas. Que justa es esta injusticia donde se hace valer la superioridad de la piel sobre los argumentos y el ADN.

Así quien mata a decenas de personas en un concierto es alguien que necesita terapia, siempre y cuando sea de piel blanca. Lo más seguro haya cometido  su crimen luego del lavado de cerebro que le deben haber hecho los grupos antifascistas que nuevamente han proliferado en los Estados Unidos.

Innocent White

Si el crimen es la obra de un negro, hispano o musulmán, todo cambia. Estamos frente a asesinos, violadores y terroristas que los odian por su superioridad. La envidia tiene esa esencia de corroer el alma para hacerla paranoica, creando situaciones peligrosas para la paz social.

Cuando nuestros líderes de información y nuestros políticos los instigan a llevar violencia, justificando sus actos al describir una falsa opresión por queda para convencerlos de su error. Cuando los otros, indistintamente de su situación migratoria, son clasificados como vagos, parásitos que esperan que se les de todo a la mano es muy poco el respeto que se le puede pedir al interlocutor aunque este se escude en una oficina oval que cada vez más proyecta odio, nepotismo e incompetencia.

Bye Immigrants

Desgraciadamente esta es la realidad que parece materializarse en los Estados Unidos en estos días, una prensa a la que se intenta amedrentar con violencia y amenazas. Mi pregunta es ¿hasta cuándo? ¿Hasta cuándo vamos a tolerar la mentira como natural y las amenazas como promesas vacías? ¿Cuántos muertos serán suficientes? ¿Cuántos periodistas presos? ¿Cuántas personas muertas?

En la era del Twitter la inteligencia parece oscilar entre 140 y 280 caracteres.

Referencias

Las imágenes son de Pixabay.