Las redes inalámbricas de telecomunicaciones han sido las grandes protagonistas del desarrollo del sector en América Latina durante las pasadas dos décadas. Entre las ventajas de estas redes se puede mencionar la rapidez de su despliegue y la posibilidad de expandir su cobertura gradualmente dependiendo de niveles de demandas reales ya sea en tráfico o pedidos de usuarios. Es por esta razón que gran parte de los planes de desarrollo de las telecomunicaciones se centran en la expansión de redes y oferta de tecnologías inalámbricas que permitan accesos a Internet de alta velocidad.

Aunque existen operadores inalámbricos fijos, la revolución causada por estas tecnologías ha sido impulsada por los operadores móviles. Inicialmente su impacto se observaba por medio del fenómeno conocido como substitución fijo-móvil que se da por la decisión de individuos y/o empresas de cancelar sus líneas de telefonía fija para solo depender del servicio móvil. Mejores economías de red, disponibilidad de alternativas tarifarias prepago y el gran atractivo de estar siempre con el individuo en lugar de a una localidad geográfica específica son algunos de los argumentos utilizados para explicar este comportamiento de los clientes de telefonía.

No obstante, el crecimiento de los servicios de banda ancha fijos en la región junto al desarrollo de contenidos audiovisuales que pueden ser accedidos por los usuarios de Internet parecía establecer un freno en la sustitución de líneas fijas por móviles en América Latina. Parte de esta desaceleración era producto de las bajas velocidades de transmisión reales observadas en la mayoría de los mercados de la región. Además, la existencia de ventas atadas de telefonía fija con servicios de banda ancha en la mayor parte de los mercados de la región forzaba a muchos de los interesados en tener servicios de banda ancha fija a ser clientes de telefonía fija.

Sin embargo, la llegada de redes de banda ancha inalámbrica de alta velocidad junto a nuevas medidas regulatorias que paulatinamente se decantan en contra de las ventas atadas han ido forzando una restructuración de la oferta de banda ancha regional. Ante la llegada de accesos inalámbricos a banda ancha con velocidades superiores a los 10 Mbps ha instituido en muchos operadores de América Latina y el Caribe el déjà vu de lo que podría ser la substitución fijo-móvil 2,0 enfocada en servicios de banda ancha.

Para hacer frente al avance de las tecnologías inalámbricas, una estrategia que utilizan los operadores alrededor del mundo es el incrementar la velocidad de sus conexiones cableadas a banda ancha sin incrementar el precio que se le cobra al usuario final. Esto se hace con incrementos a los servicios de valor agregado ya ofrecidos al consumidor (ej. cuentas de Internet, espacio de almacenamiento, incremento en tope de descarga mensual) y por medio de la adición de otros nuevos como incluir de forma gratuita minutos de telefonía local y larga distancia nacional e internacional a destinos selectos. También se ha observado la inclusión de contenidos de videos gratuitos como forma de incrementar el valor de la oferta e incrementar los niveles de retención de clientes.

En otras palabras los operadores fijos van actualizando su infraestructura para acomodar nuevos servicios como la banda ancha y de esta manera atenuar el impacto de la sustitución fijo-móvil o cambios en el marco regulatorio local que impacten adversamente sus ingresos por servicios de telefonía. Es importante resaltar que la arquitectura de red de los servicios móviles es muy diferente al de los servicios cableados por lo que los límites de descargas, velocidades  y tarifas para servicios equiparables son distintos. Si el operador fijo hace las actualizaciones tecnológicas pertinentes, en velocidad las alternativas cableadas de banda ancha siempre serán más veloces que las móviles. Pero si los niveles de consumo de Internet del usuario están en el promedio o menores al mismo el impacto de las tecnologías móviles en el mercado puede ser muy fuerte.

Es por esta razón que desde hace años los operadores fijos de América Latina han demostrado un gran interés por el desarrollo por la oferta de servicios de televisión por Internet o IPTV como una alternativa adicional para monetizar su infraestructura cableada. De esta manera se podrían utilizar la infraestructura de cobre o fibra óptica ya instalada como plataforma de comercialización de servicios de televisión restringida o TV Paga. Incluso hubo numerosas afirmaciones indicando que la gran revolución del segmento de televisión de paga en América Latina se dará por medio del IPTV. La explicación corta es muy sencilla: los operadores telefónicos ya tienen capilaridad de red en la mayoría de hogares de los quintiles económicos AB+, por lo que su mercado potencial ya está completamente identificado.

Cuando se hacen mediciones del mercado potencial que puede tener IPTV un gran error sería equipar tanto el número de líneas fijas o de banda ancha (por medio de DSL o FTTx) contratadas en el mercado e inmediatamente pensar que cada una de ellas representa un cliente potencial. Es cierto que, por medio del IPTV, los operadores de telecomunicaciones incrementan su cartera de productos de estas empresas y diversifican sus fuentes de ingresos de las mismas. Pero también es cierto que hay requerimientos técnicos que deben cumplirse para que sea posible comercializar TV de paga por medio de IPTV.

Estos requisitos sirven como un filtro que va disminuyendo la cantidad de hogares que poseen el suficiente poder adquisitivo para costear los servicios de IPTV. Por un lado, es esencial que la conexión a Internet que tenga el hogar sea lo suficientemente robusta para poder transmitir señales de video en alta definición para más de un televisor operando de forma simultánea en conjunto con el uso habitual que se le pueda dar a Internet en ese hogar. Por ejemplo, mientras un miembro del hogar ve un partido de futbol por medio de IPTV, otro prefiere una película de Netflix y otro simplemente está conectado para ver la programación de noticias. ¿Bajo este escenario, será suficiente con un acceso de 2 Mbps?

Antes este escenario, los operadores fijos han comprendido que  en la actualidad la diversificación de su oferta por medio de IPTV estará a corto y mediano plazo enfocada en los segmentos de mayor poder adquisitivo del mercado. Esto los fuerza a adoptar otro acercamiento a la comercialización de servicios por medio de las redes que ya tienen desplegadas siendo el incremento en la oferta de servicios de valor agregado diferenciados una de las herramientas que continúan implementando los operadores. La diferencia es que esto servicios muchas veces no se limitan a telecomunicaciones sino a otros ámbitos del diario vivir del consumidor.

Lo que no debe descartarse es que estas nuevas ofertas no se limiten a simple conectividad o cuentas de correos que solo un ínfimo porcentaje de los usuarios utiliza. El nuevo enfrentamiento al fenómeno de substitución fijo-móvil se dará tanto en velocidad como en contenidos exclusivos enfocados en maximizar las ventajas que ofrece una conexión cableada sobre una inalámbrica. Sobre todo si la misma es dedicada y no sufre de los mismos problemas de congestión que frecuentemente experimentan los operadores móviles.

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La imagen es de Pixabay.